Cuando nace una persona nadie se pregunta quienes son los médicos de donde vienen y porque hacen tan noble labor, nos sale un agradecimiento tan desde adentro del corazón, que ahí quedará para siempre en nuestra memoria, cuando nos enfermamos ocurre lo mismo; con los hospitales y las clínicas nos pasa lo mismo… Pero hay algo más para agregar que no tenemos en cuenta porque es invisible y es invisible porque nos abarca a todos, nos envuelve y nos cobija, es la mejor versión del ESTADO, por eso es bueno algunas veces hacerlo visible, aquellos médicos que a veces también saludamos en la calle han sido adolescentes que han decidido viajar a alguna ciudad importante para estudiar su vocación “medicina”… Sus padres se han sacrificado para enviarlos y mantenerlos, pero… Ha habido una facultad con un edificio imponente con docentes dedicados y una fe inquebrantable de que se está haciendo lo correcto, que es pensar en un país solidario, en una sociedad justa y en posibilidades para todos… Eso es el Estado que todos conformamos, no nos olvidemos, todos participamos de esta idea con más o menos conciencia…
Rubén Andrada