El pasado jueves en una gran mayoría de los centros urbanos del país, hubo movilizaciones en defensa de la educación publica.
La concentración multitudinaria por supuesto tuvo lugar en la ciudad de Buenos Aires, donde aún bajo la lluvia y soportando el intenso frío de la jornada, alrededor de 350.000 personas llenaron Plaza de Mayo y sus adyacencias.
En Salto, apenas medio centenar de personas en su mayoria jóvenes estudiantes, fueron quienes desafiando la baja temperatura se reunieron en plaza San Martín, para manifestar su rechazo a las políticas de los gobiernos de Cambiemos en materia de educación pública.
Una educación pública que está sufriendo uno de los mayores ataques de su historia, pese a las declaraciones falaces del Jefe de gabinete de ministros Marcos Peña.
La falta de acuerdo en la paritaria docente, cuando ya transitamos el noveno mes del año, es tan sólo una muestra del desprecio que los gobiernos de Macri y Vidal tienen por este sistema educativo, en el que ni siquiera se le presta atención a la infraestructura de los establecimientos, para que educadores y educandos desarrollen su actividad en condiciones mínimamente aceptables también en materia de seguridad, para que no se produzcan hechos como el que costó la vida de Sandra y Rubén en la Escuela Nº 49 de Moreno.
Por todas estas razones la gente se movilizó en día Jueves 30 , aunque en el caso de Salto, sólo lo hicieron alrededor de cuarenta jóvenes estudiantes, unos pocos docentes y apenas dos concejalas, Silvia Costantini y Carolina Sol Rodríguez. Para los demás parece que la educación pública es algo secundario, sin la importancia que justifique sacrificar la placentera tarde de mates con masas o facturas en la tibieza del hogar.